Marcado por la frase de su padre de que siempre "estaría jodido", José Roberto Valenzuela desafió su destino. Tras vencer el alcoholismo, pasó de Uber a dueño de 45 propiedades, transformando su crisis en un imperio inmobiliario de éxito.
Marcado por la frase de su padre de que siempre "estaría jodido", José Roberto Valenzuela desafió su destino. Tras vencer el alcoholismo, pasó de Uber a dueño de 45 propiedades, transformando su crisis en un imperio inmobiliario de éxito.